Llamado.
El límite de mi mundo, eres Tú.
Soy el puente de tu vos.
No pretendo superarte,
sólo deseo acompañarte.
Un tal segundo sin buscarte te encontré,
Y no puedo engañarme, si no es así,
melancolía agonizante,
sería el síntoma al extrañarte.
Tú, que me quitas
las noches y las rutinas,
quédate conmigo,
quédate con este intrépido y libre soñador,
y si prometes jamás abandonarme,
por mi razón sentida,
siempre he de humanizarte
con fervor y pasión,
mí locuaz y amada
Inspiración.
Inspiración.


Una belleza!! Me encanto leerlo. Gracias!!
ResponderEliminarMucha gracias Ana.
ResponderEliminar